Un día, en la oficina, escuche a un grupo de personas
hablando y algo que dijeron capto mi atención. Una de mis compañeras empezó a
hablar de la teoría de los universos paralelos. La conversación en si se me
escapa de la memoria pero lo importante es el hecho de referirse a una teoría
que no existe como si existiera de forma oficial. El pensar en universos paralelos
no es más que el uso de la imaginación bruta, una conjetura, si quieren, para
darle un mejor nombre, que cualquier niño se pude imaginar al ver caer una
moneda, un adolescente al pensar en las consecuencias de sus actos o un
argumento para una serie de televisión de los 90.
Pareciera que al tildar algo de teoría se lo rebajaría a una
mera hipótesis sin ninguna corroboración, pero las teorías, son los marcos
donde se desarrolla todo el conocimiento humano. La teoría de la evolución no
es “solo una teoría”, permite explicar la realidad y hacer predicciones
comprobables.
Parte del problema del mal uso de la palabra podría deberse
a que hay muchas definiciones de teoría, dependiendo del filósofo que lean o la
rama de la ciencia en la que apliquen. Así que, ¿por qué no? voy a inventar
una.
Teoría, definición:
Conjunto de cosuchis*, no vacío, que permite explicar un
conjunto, no vacío, de fenómenos y de la cual se pueden deducir lógicamente eventos
no observados corroborarles empíricamente.
Con la definición anterior y un poco espíritu crítico podemos
dejar de usar la palabra teoría para designar a cualquier nimiedad que se nos
ocurra; podriamos usar alguna de estas palabras, conjetura, efecto, modelo, interpretación. Si no saben cual usar, lean un poco del tema.
*cosuchis: dícese de las cosas estas de las que los
científicos siempre hablan, hipótesis, leyes y supuestos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario