miércoles, 27 de agosto de 2014

Antonio Banderas no se come los mocos




¿Vieron la película “13 guerreros”, o la serie “vikingos”?, en ambas hay una escena donde los escandinavos, con Antonio banderas en una y un tipo que no sé quién es en la otra, amanecían en algún lugar común y comenzaban un ritual de limpieza donde se compartían un recipiente con agua para hacer buches, limpiarse los mocos y lavarse la cara, todos, con el mismo agua, del mismo recipiente.
Asco, mal; pero más allá del hecho de comer mocos podemos tratar de entender por qué alguien haría algo así (imaginando que las cosas son lo que son por algún acto cognitivo en vez de la fría selección natural). Claramente, es una buena forma de transmitir agentes infecciosos a través de una población y aunque parezca algo malo, podemos suponer que si alguien se enferma en un sistema así, de ahora en más "mocompartido", no presentaría un riesgo a la población general, ya que es muy probable que cualquiera sea la causa, ya esté presente en todos los individuos que estarían inmunizados a todas las enfermedades comunes del ambiente de la forma más básica, el sobrevivir a la enfermedad.  Muy diferente es al sistema actual, de ahora en más "aislacionista", donde tratamos de aislarnos de cualquier agente causal de enfermedades, usamos jabón espadón con tratamiento destructobacterial y llevamos al cine alcohol en gel para los anteojos de las películas en 3d, en un sistema así, cualquier enfermo es un peligro a nuestra salud, necesitamos las vacunas para no ser presa de enfermedades.
Ahora supongamos que introducimos un agente nuevo en ambos sistemas, un virus, no sé, el ébola ponele, en el sistema "aislacionista" se responde como con cualquier enfermedad, no habría diferencia de que el enfermo tuviera paperas en vez de ébola, salvo que cuando alguien se diera cuenta me gustaría suponer que se lo van a llevar los helicópteros negros; pero en el sistema "mocompartido" podemos ver que en poco tiempo la población entera estaría infectada, tarde o temprano los huéspedes lograrían una inmunidad, si sobreviven claro, pero en el caso de un virus de tan alta tasa de mortalidad como el ébola sería un desastre.
Conclusión mía propia, prefiero vacunarme a comerme los mocos de Harald y Jorn pero nadie va a evitar que me coma las papas que se cayeron al piso.