Hace poco tiempo me entere de las escuelas Waldorf, lugares donde se enseña
a los alumnos bajo este sistema. Según me contaba el padre de dos niños que
concurren a una de estas escuelas y que además tengo dudoso placer de llamar mi
amigo, este sistema es genial, tenés un maestro que acompaña el desarrollo de
los chicos, no hay exámenes, se enseña arte y no se que cantidad de cosas más
que hacen de este el camino a la verdad y la justicia; pero yo solo podía
pensar en una cosa.
¿Con qué necesidad se complica la vida así, No es suficientemente complicado
el sistema educativo actual?
Pero en realidad mi problema no es con don Waldorf, es con la complicación
en sí. Estoy de acuerdo que hay cosas que necesitan una vuelta de rosca, por
ejemplo, el sistema educativo, pero la idea sería simplificarlo, elegir qué
cosas tiene que saber la gente y que las aprendan hasta que las aprendan.
Estuvo bueno que saquen las putas máquinas de monedas de los
colectivos, pero, ¿No era más fácil que sea gratis el viaje o algún tipo de
impuesto en vez de esas tarjetas de mierda?
A veces creo que la gente hace cosas complicadas para que los
pelotudos como yo no sepan donde están parados y me puedan hacer comprar la
sube cada vez que la pierdo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario